"EL SABER SE DEBE TANTO AL INGENIO COMO AL GUSTO."









domingo, 27 de abril de 2014

EN BUSCA DE CERVANTES



Un equipo de expertos buscará los restos de Miguel de Cervantes, extraviados desde 1673 en el convento madrileño de Las Trinitarias Descalzas donde fue enterrado en 1616.





DON BELIANÍS DE GRECIA A DON QUIJOTE DE LA MANCHA

Rompí, corté, abollé, y dije e hice
más que en el orbe caballero andante;
fui diestro, fui valiente y arrogante,
mil agravios vengué, cien mil deshice.

         Hazañas di a la fama que eternice;
fui comedido y regalado amante;
fue enano para mí todo gigante,
y al duelo en cualquier punto satisfice.

Tuve a mis pies postrada la Fortuna
y trajo del copete mi cordura
a la calva ocasión al estricote.

Mas, aunque sobre el cuerno de la luna
siempre se vio encumbrada mi ventura,
tus proezas envidio, ¡oh, gran Quijote!

Una densa bruma
 se ha apoderado
 del espíritu fresco de la mañana
 hasta dejarla mecida
 en el lecho vacío de su nostalgia.

El Quijote (Soneto)



http://www.europapress.es/madrid/noticia-buscar-cervantes-costara-100000-euros-realizara-largo-2014-tecnicas-identificacion-adn-20140425125350.html
http://elpais.com/diario/2011/07/25/madrid/1311593061_850215.html
http://elpais.com/elpais/2014/04/25/media/1398458457_716738.html

jueves, 24 de abril de 2014

DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO: CARTERAS, CINES Y LIBROS

Todas las veces que he decido ir a esos cines, por unas cosas u otras, acabo llegando tarde. Ayer, a media tarde ya había terminado de trabajar para poder disfrutar del día del libro, pero como había mucha gente, pensé que una buena opción era meterme en el cine hasta que, un poquito más tarde, la afluencia de gente fuera menor.
Cuando salí del trabajo, me puse a contestar los whasatpps de las personas que me deseaban un Feliz día del Libro, solo levantaba la vista del teléfono cuando llegaba a los semáforos para cruzar las calles. En un momento determinado, me choqué con un señor, que dejaba el  puesto de libros que había en la acera sin mirar tampoco. Su señora lo acompañaba. Perdone, - le dije, y seguí escribiendo. 
No había andado ni quince metros, cuando siento que alguien me toca el hombro y se planta delante de mí el hombre con el que me había chocado, que hasta entonces no me había fijado en que era un señor bastante alto y bastante gordo  quien, con un  llamativo acento yanqui,  me dijo:
- You picked my pocket.
- ¡¿Yo?!  Lo siento, pero yo no tengo nada suyo.

El hombre, aunque debió de ver la cara de desconcertada que tenía y, mientras  buscaba en los bolsillos del pantalón, volvió a repetir:
-  You picked my pocket.

Yo no daba crédito a lo que me estaba pasando. Empecé a inquietarme. No sabía si llegaría a hacerle entender a ese señor que yo no le había quitado nada, de nada. Simultáneamente, miraba a la gente que pasaba, por si alguien podía ayudarme. Nadie reparaba en la escena, ni en mi inquietud.

- No tengo nada, - le volví a insistir. Mire – y le abrí mi bolso de mano. El hombre empezó a mover el botellín de agua y el periódico que había dentro. Por su puesto que nada encontró. Ni su monedero, ni nada que fuera suyo había dentro.

Volvió a examinar sus bolsillos. Yo seguí su mano con la vista.  Hasta ese momento, no me había fijado en que llevaba una camiseta negra y unas bermudas  marfil de múltiples bolsillos. Entonces, deslizó su mano hasta el bolsillo lateral de la pernera derecha de su pantalón, et voilà!! Un portamonedas negro apareció del mismo.

El hombre se excusó:
- I’ m sorry. I’m very, very sorry! repitió muy lentamente. Yo no fui capaz de decirle nada. A modo de sinceras excusas, me ofreció la rosa que acaba de comprar para su señora y que él sostenía todavía en la mano.
Yo me veía incapaz de articular palabra, pero al fin, le dije que no era necesario y me marché.

Durante un tramo del trayecto, pensé en lo que me había pasado. -Es algo inaudito, no es posible, -me repetía. Al cabo de un par de manzanas, me di cuenta de que se me había hecho un poco tarde, pero, por más prisa que me daba, parecía que mis piernas se agarraban al asfalto y no avanzaba.

Cuando llegué al cine, Le passé ya había comenzado, - para variar- pero entré de todos modos, tenía muchas ganas de descansar del sofoco en la penumbra.

¡¿Qué le pasó a este hombre por la cabeza?! ¿Las películas de advertencia sobre los cacos que pasan en el metro? … Algo así debió ser, porque, desde luego que no se dio cuenta de que yo llevaba las dos manos ocupadas: con una sujetaba el móvil, con la otra tecleaba.
En fin que, a veces, los sustos nos hacen osados.

Después de salir del cine, fui para las casetas de libros. Todavía había mucha gente. Aún había escritores firmando. Como a tramos, era casi imposible avanzar, decidí salirme del ‘circuito central’ y, por el lateral, me llegué hasta La Central, que también estaba a rebosar; pero allí, todos fuimos muy amables, nadie se empujaba, todos esperábamos con calma a tener acceso a la estantería que nos interesa y nuestro turno de caja.
No sabía bien, bien qué libro comprar, no tenía una idea predeterminada. Al final, compré dos libros, ninguno de actualidad: uno de Perec y otro de Wilde. El de Perec era el último ejemplar; el chico que estaba a mi lado se llevó uno y el que dejó, estaba un poco arrugado. Me han prometido cambiármelo después de esta semana.  

Y así fue mi Día del Libro de este año, un poco 'movidito'.  "That's all, folks!!"





miércoles, 23 de abril de 2014

HAROLD BLOOM


Roberto Matta


"Nunca se ha escrito nada más grande que El Quijote."


Harold Bloom.

PLIEGOS Y ESENCIAS

Aunque, a veces, escribo sobre los libros y la lectura, me interesan también otras ‘fragancias’ sobre las que no siempre escribo. Sin embargo, desde que llevo Le coin…, se me acaban ocurriendo similitudes entre aquellos y elementos de la vida cotidiana y de una de estas asociaciones sale este post para el Día del Libro de este año. 
Como tengo una nariz bastante despierta, el otro día, al pasar por la sección de perfumería y cosmética de unos grandes almacenes, se me ocurrió que entre los libros y los perfumes se puede establecer ciertas analogías; no porque los libros los elijo por cómo huelen, sino porque también los ‘llevamos puestos', se nos huelen, lo mismo que los perfumes y porque, como los perfumes, los hay de todas clases, para todos los gustos y para diferentes momentos; es por eso por lo que, no nos ponemos el mismo perfume por la mañana que cuando salimos por la noche; como, de igual modo, en un momento determinado nos apetece leer una historia y no otra.
Así, en algunas ocasiones, nos apetece aspirar un perfume de notas frescas, florales, cítricas, como  L'eau de cologne, donde las notas de bergamota se propagan por el aire y lo refrescan. Como suspiramos por los libros que se lean rápido y bien, en los que el autor cuenta una historia viva, donde los protagonistas no encontrarán grandes obstáculos que les impidan conseguir sus objetivos. Y si a estas historias, se les  añade un toque romántico, unas notas de rosa o jazmín,  pero sin llegar a lo dulzón que empalague, la historia te anima…

En ocasiones, hueles esa fragancia de siempre, la que no caduca,  la que no declina,  la que no envejece – Chanel nº 5, que hay señoras que lo llevan desde hace más de 60 años-, quizás por esa mezcla de azahar, sándalo, jazmín, rosas, en justas proporciones; o quizás, por qué no, sea su maestría en lograr el equilibro  perfecto entre diálogo y narración, entre descripciones y retratos; por sus innovaciones narrativas que le han valido la admiración de todos; o por sus versos envolventes, vibrantes, apasionados, de significados inmortales, que aguantan los decenios y los hijos de los hijos la siguen, los siguen leyendo porque siempre han estado en la librería,  ya que, un día, en casa alguien también leyó y allí lo guardó hasta que  luego nos habló con pasión de ellos, de ella. Y desde entonces, la, les tienes fervor porque mejor…, ya no se puede. ¡Qué manera de poner las emociones en concreto!, ¡qué manera de seleccionar la mejor palabra del florilegio!, la más expresiva, la más sonora, la que equilibra, la que no rompe, sino armoniza, la que da sentido a  toda la composición!
A veces, suele suceder en ciertos momentos, que quieres volver a comprar un perfume que ya probaste; pero, por arrebatos del destino, cuando lo vas a comprar te dicen que han dejado de hacerlo, que lo han retirado del mercado. Como cuando quieres leer aquel título que te quedó sin leer por aquel tiempo o porque has encontrado unas referencias que aluden a él;  y por más que buscas e indagas ya no hay manera de encontrarlo porque está agotado, la editorial ya no reedita esos títulos, los ha descatalogados; su interés se centra en otro tipo de lecturas, o porque que era una edición limitada hasta final de existencias.

Lo más curioso es cuando vas por la calle y te llega ese bálsamo, ese un aroma que te recuerda a una persona. “Ella olía así”. ¡Era tan agradable  o no el olor que desprendía! Como hay libros que leerías de nuevo y  de otros, ni un resumen.

Luego quedan los ‘vahos’, que los hueles y se esfuman. Sales a la calle, se ventean, y... ya no existen. La loción se ha sido sin deja  sutil estela. El frasco te ha durado un suspiro. Como los libros que los lees y al cabo de poco tiempo, ya ni recuerdas el título, y ¡mira que era un buen tocho y tuvo un éxito llamativo!Estuvo de moda.

Y de tanto en tanto, lo que nos apetece de verdad es cambiar de perfume, cambiar nuestras lecturas; sondear nuevas ventanas que nos transborden del mundo sensible al mundo inteligible y viceversa porque, en esto de las esencias y las cuartillas, nos gusta andar de trajín.






SHAKESPEARE' S BIRTHDAY


 "Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra pequeña vida termina durmiendo."




"Todas las cosas de este mundo se persiguen con más ardor que se gozan."













http://www.shakespearesbirthday.org.uk/



CINCUENTA AÑOS CON MAFALDA

MAFALDA cumple 50 años.







Tras el éxito de su exposición De viaje con Mafalda, que visitaron 200.000 personas, la empresa Karmafilms Distribution, en colaboración con la agencia literaria Caminito, la editorial Glénat, la revista Vocable y el Centro de Enseñanza Superior de Artes Narrativas (CESAN, Francia) presentan en la UNESCO la exposición Mafalda, una niña de 50 años. 
Mafalda es el personaje más conocido del brillante dibujante Joaquín Salvador Lavado, Quino, nacido el 17 de junio de 1932 en Mendoza (Argentina).

La niña es un reflejo de la clase media latinoamericana y de la juventud progresista. La paz en el mundo y la humanidad son los temas que más preocupan a esta niña.

La exposición estará acompañada de un taller lúdico y pedagógico que permitirá descubrir y redescubrir los valores que defiende Mafalda. El taller, creado en colaboración con el CESAN, tratará de temas como el medioambiente, la ciudadanía y los derechos del niño.


Exposición el 23 de abril de 2014 en la Sede de la UNESCO en París 



viernes, 18 de abril de 2014

"Los rayos, Maestro, de tu suave lumbre..."


Desde el cielo, se ve que la naturaleza ha desplegado ya todo su esplendor: El Páramo está verde, de un verde intenso que no se escurre tras los últimos rayos de la tarde. Las lluvias han sido generosas estos meses pasados y el sol, como para rematar esta tarea, no se esconde para ver mejor crecer los cereales.
Parece que sigue haciendo buen tiempo esta vez, por lo que, preparar la maleta, para el viaje de estas fechas, resulta siempre un poco enmarañado. Hay que poner un poco de todo y nunca hay del todo suficiente: unas veces, te falta abrigo, otras te sobran las chaquetas, como está ocurriendo esta  Semana Santa, que desde el Domingo de Ramos, las temperaturas son colmadamente primaverales por lo que los riosecanos llenan las calles y los vestidos de estreno de ligeras muselinas pueden lucirse, sin pasmarse de frío, durante la Procesión de Las Palmas, o de La borriquilla -como popularmente se la conoce- que sale de Santiago. Este día es el preludio de la Semana Grande de Medina.
Este año, salen todas las procesiones que llevan  sin hacerlo, por lo menos, desde hace dos años por trastadas de la lluvia. Las previsiones se han cumplido y el tiempo no ha impedido que, tanto las tallas del Jueves Santo como las del Viernes, se retiren de las iglesias por una tarde y conviertan, por unas horas, a la calle Mayor, en un museo vivo la cual, para acompañarlas en su recorrido, ha engalanado sus balcones  con los estantes tricolores -negro, blanco y morado- de las cofradías y bajo sus soportales, de cobijo a todos; propios y extraños, residentes y forasteros, vecinos y turistas quienes, cargados con tremendos teleobjetivos, pretenden captar la mejor instantánea de este desfile de magníficas imágenes del arte religioso de la Escuela Castellana.

La consideración de que la Semana Santa de Medina es algo extraordinario, no es solo un sentir de los habitantes de la Ciudad de los Almirantes  sino que  la Dirección General del Patrimonio la ha calificado como Fiesta de Interés Turístico Internacional desde hace cinco años. Como bien se recoge en la revista del avión Aladierno del mes de abril.
La Junta de Semana Santa es el organismo que sigue poniendo todo su empeño en  dar a conocer al Mundo las procesiones de Medina, simbiosis  de fe, tradición y cultura. Parece que lo está consiguiendo, como puede comprobarse en su sitio web.

Sin embargo, la Semana Santa sigue siendo muy de Rioseco y de los riosecanos, ¡es más que la fiesta mayor de San Juan! ya que en estas fechas, el pueblo acoge, de nuevo, a sus Hijos que ya no viven  aquí, pero que vuelven estos días porque no han querido romper  nunca el vínculo que les une a su Paso desde que un día, probablemente al poco de nacer, su padre, su padrino o algún miembro de la familia les hiciera Hermano, Hermana de La Oración del Huerto, de Jesús Atado a la Columna,  de La Dolorosa, de El Cristo de la Paz, de El Longinos o la Escalera,... para continuar con la tradición familiar de varias generaciones.

http://www.semanasantaenrioseco.com/index.php
http://www.airnostrum.es/ficheros/770_1_ALADIERNO188%20WEB.pdf


"Los rayos, Maestro, de tu suave lumbre..." : Miguel de Unamuno,  El Cristo de Velázquez .



jueves, 17 de abril de 2014

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


Gabriel José de la Concordia García Márquez 
(Aracataca, 6 de marzo de 1927 - México, D.F., 17 de abril de 2014)





"El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar."

"No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno lo que a los alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y cuando llegan, ¿qué hacen? Bajar, o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible".

"La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada".



http://cvc.cervantes.es/actcult/garcia_marquez/
http://www.lemonde.fr/disparitions/article/2014/04/17/l-ecrivain-gabriel-garcia-marquez-est-mort_4401388_3382.html
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/02/06/actualidad/1391715274_928706.html
http://elpais.com/autor/gabriel_garcia_marquez/a/
http://www.rae.es/noticias/en-memoria-de-gabriel-garcia-marquez-1927-2014
http://www.bne.es/es/AreaPrensa/noticias2014/0421_JPA14GarciaMarquez.html




 Discurso de aceptación del Premio Nobel de Gabriel García Márquez (1982)



La soledad de América Latina

Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.

Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontabels. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros, y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana encargada de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.

La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, que fué tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general Gabriel García Morena gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en Paris en un depósito de esculturas usadas.

Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chilenoPablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéros sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo.

Ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto, 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi 120 mil, que es como si hoy no se supiera donde están todos los habitantes de la cuidad de Upsala. Numerosas mujeres encintas fueron arrestadas dieron a luz en cárceles argentinas, pero aun se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 muertes violentas en cuatro años.

De Chile, pais de tradiciones hospitalarias, ha huído un millón de personas: el 12 % por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el pais más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América Latina, tendría una población más numerosa que Noruega.

Me atrevo a pensar, que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de las Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual este colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.

Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fué para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construirse su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de la incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aun en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa como soldados de fortuna. Aun en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.

No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos hará sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.

América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental. No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.

Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre estos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los paises más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.

Un día como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: "Me niego a admitir el fin del hombre". No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.



Les Garçons et Guillaume, à table! - Guillaume y los Chicos ¡A la mesa!


Guilaume et les Graçons, à Table! Esta película  está inspirada en una obra de teatro del mismo nombre, escrita, dirigida e interpretada  por Guillaume Gallienn. La historia es autobiográfica. Guillaume es el último de los hermanos de una familia burguesa.  A  su madre le hubiera gustado que hubiera sido una niña y por no desairar a su madre, Guillaume, desde pequeño, actúa como si lo fuese. Como  todos los miembros de su familia lo ven tan afeminado, concluyen que este chico es homosexual y lo tratan como tal.  A pesar de todo, su madre, que está muy preocupada por su formación y su evolución personal, lo manda de viaje por diferentes países europeos -España, Alemania, Inglaterra- que están retratados  de forma casi caricaturesca a través sus tópicos más representativos. Con todo, será en Inglaterra donde va a ser aceptado por quién es y no por lo que pueda personificar  y desde ese momento va iniciar un viaje hacia su interior en busca de su propia identidad y va a descubrir, para desengaño de su familia, que estaban todos equivocados.
La película está presentada como una obra de teatro de un único actor sobre el escenario, Guillame Gallienn, que a la vez que se representa a sí mismo, hace el papel de su madre: imita su voz, sus gestos, se vista con su ropa, con sus zapatos, etc,  sobre todo, en la primera parte de su vida. Todo ello, deja constancia de la admiración que tiene Guillaume por su madre, mujer  que representa a una señora de la alta burguesía, que fuma sin parar y que en su discurso inserta un sinfín de tacos.
Todo esto le da ese toque cómico que, en muchos casos, no hace reír porque se intuye que, este tipo de sketchs, son el preludio de  la revelación de una gran pesadumbre. Tal vez sea esta dualidad de la película, la causa de que algunos se salieran de la sala antes de que terminara la sesión.


Les garçons et Guillaume, à table! .-. Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!

Director: Guillaume Gallienne.
Reparto: Guillaume Gallienne, Françoise Fabian, Yves Jacques, André Marcon, Diane Kruger, Nanou Garcia, Yvon Back, Pierre Derenne, Catherine Salviat, Reda. 
Año: 2013
Duración: 85 min.
País:Francia / Bélgica.

Premios:
·         Festival de Cannes 2013 : Art Cinema Award et Prix SACD (sélection « Quinzaine des réalisateurs »)
·         Festival du cinéma américain de Deauville 2013 : Prix Michel-d'Ornano
·         Festival du film francophone d'Angoulême 2013 : Valois d'or et Prix du public
·         Festival du film de Sarlat 2013 : Prix des lycéens
·         Festival international du film francophone de Namur 2013 : Prix découverte
·         Festival du film francophone de Tübingen-Stuttgart 2013 : Prix TV5 Monde
·         Prix Lumières 2014 : meilleur premier film et meilleur acteur pour Guillaume Gallienne
·         Étoiles d'or du cinéma français 2014 : meilleur premier film et meilleur premier rôle masculin pour Guillaume Gallienne
·         César 2014 :
·         Meilleur film
·         Meilleur premier film
·         Meilleur acteur pour Guillaume Gallienne
·         Meilleure adaptation pour Guillaume Gallienne
·         Meilleur montage pour Valérie Deseine


martes, 15 de abril de 2014

The Grand Budapest Hotel - El Gran Hotel Budapest


La historia la cuenta un “El autor”, escritor que narra uno de sus viajes, el que realizó a la República de Zubrowka, a un hotel situado en las estribaciones montañosas, al Gran Hotel Budapest. El hotel ya no conserva el brillo de tiempos pretéritos, más bien al contrario, en él solo se alojan ya un puñado de huéspedes solitarios.
El escritor acepta que, el actual propietario, le invite a cenar. Durante la velada le revela que él es Zero Moustafa, quien en los años 30 inició su carrera en el Hotel, como “chico de  recados” de la mano de su entonces ejemplar conserje, M. Gustave, quien lo acoge en su hotel cuando conoce que, Zero perdió a toda su familia en la guerra. M. Gustave es hombre refinado, de gustos exquisitos y un profesional excepcional que atiende personalmente a sus adinerados clientes e intenta satisfacer cumplidamente sus peticiones. Además, M. Gustave está dotado de un encanto y una galantería sin igual, con lo que ninguna vieja dama  que se aloja en el hotel queda sin atención íntima y personalizada. Una de ella, Madame D, fallece y le lega un cuadro de gran valor. Como sus herederos no están de acuerdo, M. Gustave y Zero, que habían ido a la lectura del testamento,  deciden robar el cuadro y huir. A partir de este momento, la narración adquiere un ritmo trepidante con la aparición de decenas de personajes – casi todos actores famosos que tienen breves intervenciones- con lo que  se aparca ese  tono romántico y de toques melancólicos con el que había empezado Zero este flashback  hacia su adolescencia.
El director acomoda a todos estos personajes en  unos decorados de cartón piedra propios de una casa de muñecas y frente a situaciones hilarantes, rocambolescas, sorprendentes hasta llegar a la detención de los protagonistas. Son malas épocas para la libertad, el ascenso del nazismo se anuncia y con él, la decrepitud del Gran Hotel, donde solo quedará,  en el recuerdo de sus paredes, el intenso aroma del perfume de M. Gustave, su  'Air de panache, como signo de refinamiento frente la obscenidad de la barbarie.
Al final de la película,  el director W. Anderson apunta que, para la realización de esta película, se inspiró en textos del autor vienés Stefan Zweig. Es curiosa casualidad porque, de este autor que tenía casi olvidado, acababa de leer varios relatos que había comprado en Navidad  y  uno de ellos, Mendel, el de los libros, lo acabo de regalar.

The Grand Budapest Hotel - El Gran Hotel Budapest
Director: Wes Anderson.
Reparto: Ralph Fiennes, Tony Revolori, Saoirse Ronan, Edward Norton, Jeff Goldblum, Willem Dafoe, Jude Law, F. Murray Abraham, Adrien Brody, Tilda Swinton, Harvey Keitel, Mathieu Amalric, Jason Schwartzman, Tom Wilkinson, Larry Pine, Bill Murray, Owen Wilson, Léa Seydoux, Giselda Volodi, Bob Balaban, Florian Lukas, Karl Markovics, Volker Michalowski, Fisher Stevens, Wallace Wolodarsky, Waris Ahluwalia.
 Estados Unidos.2014. Duración: 99 min.
Premios:
2014: Festival de Berlín: Gran Premio del Jurado.

domingo, 6 de abril de 2014

LA LADRONA DE LIBROS.-. THE BOOK THIEF

Esta película es la adaptación que Brian Percival ha realizado de la novela del australiano Markus Zusak en 2005.
Es una de las no muy frecuentes historias que  ambientada en la II Guerra Mundial, se cuenta del lado alemán.
La heroína, Liesel, es una niña de padres comunistas que, junto a su hermano, es dada en adopción a una familia alemana, los Hubermann. Durante el trayecto su hermano muere y ella se encuentra sola en un pueblo donde no conoce a nadie y en una familia a la que se tendrá que adaptar. En seguida, un vecino de su edad, se le acerca y se convertirán en grandes amigos. Liesel ,cuando llega a la escuela todavía no sabía leer, pero con la ayuda de su padre adoptivo y  con la invención de un diccionario particular conseguirá aprender, interesarse por las historias que los libros cuentan y mantener con ellos una relación muy particular.
El nazismo avanza, la persecución de los judíos se hace cada vez más persistente. Un buen día tienen que esconder en su casa a Max, un joven judío; el temor de la familia, a ser descubiertos, se adueña de su día a día, especialmente cuando este chico enferma.Entonces, Liesel,  que no quiere perderlo porque lo considera como su hermano mayor, hace lo imposible por mantenerlo en contacto con la vida a través de la lectura de los libros que toma ‘prestados’ de la estupenda biblioteca de la casa del alcalde.
Los ataques de los aliados llegan hasta la  humilde Himmelstrasse, calle Paraíso, y todos los vecinos tienen que pasar la noche en un refugio. Si antes fue su padre quien amenizaba el tiempo de espera con su acordeón, después será ella quien inventará historias para que los sonidos de la bombas no atenacen a los habitantes del pueblo. Así comienza una nueva relación con las letras. En uno de estos ataques perderá a toda su familia y amigos. De nuevo sola, hasta que es recogida por la familia del alcalde.
Las imagines finales, nos resumen sus posteriores años de vida, años que se adivinan felices con su propia familia y por una vida consagrada a la escritura.
Lo particular de esta obra es que la historia de Liesel la narra una voz in off, que es la muerte, espectador impasible de lo que gobernamos  los hombres en la tierra.
La película es eso, una bonita historia sobre el valor de la lectura y de los libros, a los que se concede el estatus de únicos reductos de humanidad que nos permiten soñar y contrarrestar los derrames de la barbarie. Me esperaba más, después de tantas insistencias.

Señalar que la jovencísima protagonista, Sophie Nélisse  está muy bien en su papel de  Liesel, como lo había ya hecho en M. Lazhar. Lo mismo podemos decir de Geoffrey Rush y de Emily Watson.


La ladrona de libros / The book thief

Director: Brian Percival.
Reparto: Sophie Nélisse, Geoffrey Rush, Emily Watson, Nico Liersch, Ben Schnetzer, Sandra Nedeleff, Hildegard Schroedter, Gotthard Lange.
Duración:131 min.
País: Estados Unidos.2013.


martes, 1 de abril de 2014

JEUNE ET JOLIE - JOVEN Y BELLA

Jeune et Jolie es Isabelle, una joven de 16 años que, a tan temprana edad, descubre el poder de su belleza y el dinero que algunos hombres están dispuestos a pagar  para disfrutar de ella.
Cuando vuelve de sus vacaciones de verano donde tuvo sus primeras relaciones, un hombre, a la salida del instituto – mi más ni menos que le lycée Henri IV- le propone la posibilidad de ganar dinero manteniendo relaciones con hombres en hoteles, normalmente de lujo, con los que contacta a través de internet. De esta forma tan poco farragosa, Isabelle se convierte en una estudiante de instituto durante el día y en prostituta de lujo por las tardes. Llama la atención el giro que la vida de una adolescente puede dar en pocos meses y no solo el hecho de que Isabelle es una chica de familia burguesa, joven, guapa, con una madre que está pendiente de ella aunque sea partidaria de no intervenir demasiado en la vida de sus hijos para que sean ellos los que descubran el mundo por ellos mismos. De igual modo es llamativo el hecho de que, una vez descubierta, ni ella misma pueda explicar con exactitud por qué se decidió a hacer lo que hacía, salvo que le gusta recibir los mensajes y descubrir qué clase de hombre la esperaba en el hotel. La frialdad, la distancia que Marine Vacth consigue consignar a su papel es a la vez frustrante y cuativadora con lo que consigue mantener ese tono misterioso de su decisión.
En la película, hay una secuencia que es bastante elocuente. Cuando su madre lo descubre gracias a la policía y entre estos y su psicólogo 'fuerzan' a Isabelle a que retome sus salidas con los chicos y chicas de su edad; va  a una fiesta a casa de uno de ellos. El barrido de imágenes que aparecen en la pantalla, cuando ella recorre habitación por habitación y nos muestran cómo se divierten sus 'formales' amigos, amilana bastante.
Interesante es igualmente, cuando en el teatro, descubre que su madre tiene une affaire con el marido de su mejor amiga.
Solo una anécdota, Jeune y Jolie era el nombre de un magazine, de una revista para adolescentes que  ha dejado de publicarse.


Jeune et jolie. - Joven y bella.

Dirigida por François Ozon
Intérpretada por Marine Vacth, Géraldine Pailhas, Frédéric Pierrot.
Francia. 1h 34 min.
21 août 2013.